miércoles, 13 de septiembre de 2006

HAGAMOS UN TRATO


Compañera,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez

sino contar conmigo.
Si algunas veces
advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.
Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.
Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.
No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.


(Mario Benedetti)





1 comentario:

Yomisma dijo...

Yo nunca creí en el ofrecimiento, no al menos en el desinteresado. Siempre me he fiado más del encuentro de las almas que se necesitan y buscan. Ratifiqué mi creencia cuando deambulando por mi nueva selva un grito de desconsuelo y a la vez hipnotizante me acarició…suave pero profundo. Nunca creí demasiado en la poesía, siempre preferí la prosa, mi prosa. No es que desconfíe de los poetas, es que adoro el sentimiento que no cuenta las sílabas…el sentimiento que transmite sin rimas, siempre dejé que su asonancia la llevara en la intensidad de su remarque…sí me gusta que cuenten conmigo, que cuenten con mi alma, pero sólo las almas que comparten mi necesidad, mi angustia, mi deseo, mi felicidad,…